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Enamorados de ORIS RESTAURANT

Una cena con amigas siempre es el momento ideal para despuntar y encontrar algo que enamore, eso fue exactamente lo que nos pasó con ORIS RESTAURANT. 

Aprovechamos que todavía no es un local excesivamente concurrido, pese a que casi tenía el cártel de completo un miércoles noche. ORIS es una de esas pequeñas joyas que hay que aprovechar antes de que se vuelva mainstream. Tiene la intención de sorprender al comensal con platos nuevos o reinventados, diferentes a lo que tenemos por costumbre comer en España o Europa, y siempre con ingredientes frescos y de calidad.

Del latín »boca», ORIS nos hizo un gran favor abriendo sus puertas en Abril del 2018, y esperemos que siga abierto muchos años más.

Teniendo en cuenta que me declaro fan total e incondicional de las buenas arepas, ORIS fue una elección perfecta de principio a fin.

LOCAL

Concebido por William Massaad, y con Omar Dubis como su mano derecha, Oris, tiene el tamaño ideal para que el servicio fluya y que no te notes enclaustrada. Su ubicación también ayuda, siendo bastante centrica, en GV. Marqués del Turia.

El restaurante en sí, no es un restaurante venezolano, aunque pueda parecerlo por algunos de sus platos. En ORIS, buscan la fusión de cocina de mercado con ciertos rasgos latinos y asiáticos. Así consiguen reinventar los platos de las diferentes culturas adaptándolos a su estilo propio.

Este pequeño hallazgo, sigue una filosofía muy concreta en cuanto al local, el espacio y todas las sensaciones que te transmite de principio a fin.

Esta experiencia es consecuencia de su paso por la escuela de cocina, puesto que en base a las palabras del chef Omar Dubis;

‘En la escuela de cocina te enseñan a dar una experiencia completa, si solo buscas dar comida, no montes un restaurante. Eso lo puede hacer cualquiera: ve, compra y ya está. Aquí no es así, aquí buscamos dar una experienca completa, desde que entras hasta que terminas de cenar, todo eso queda influiído por el ambiete, la carta, el servicio …’

El ambiente en el restaurante era bastante relajado, habia agunas parejas, algunas familias con niños, pero dato importante, no hay tronas para niños. THANK YOU GOD

Y es que yo, personalmente, odio esos restaurantes en los que los crios corren como si no hubiera un mañana.

Ladies, mums, para eso existe un sitio especifico; se llama parque. Y debe ser ser usado para dejar a tus niños corriendo y que se desfoguen. Es un lugar propio para ello.

No un restaurante, si me estoy bebiendo una copa de vino y poniendole ojitos a mi novio porque sé que esta noche es NUESTRA. O, si estoy despellejando a una tercera persona con mis amigas, no necesito que haya un ser pequeño y baboso corriendo y chillando a lo largo del restaurante.

Este momento de hate es una opinión personal e intransferible, que no representa a planesvlc en su conjunto.

TRATO

En cuanto a las camareras: es físicamente imposible, que sean más simpaticas, más atentas y más simpáticas. Siempre con una sonrisa, y atendiéndote rápida y eficientemente.

Ellas eran rápidas, pero mas rápidas somos mis amigas y yo bebiendo. Así que para cuando llegaron los entrantes, ya llevabamos media botella de vino.

ÑAM

A los fogones, Omar Dubis y su ayudante Oriana Páez, hacen las maravillas que probamos a continuación.

Las raciones no son EXTRA grandes. Para eso te vas al todo gigante o a los bestias.

Siendo apropiadas para una persona que come bien-bastante. No te vas con hambre pero tampoco te vas luchando por respirar, cosa que sinceramente, agradezco porque no tengo fin comiendo.

Yo ya estoy entrando en esa época en la que desconfío de los sitios que prometen raciones muy grandes, sinceramente.

Empezamos con el mambo.

ENTRANTES

De entrates nos pedimos el Ceviche ORIS del que habiamos oido hablar mucho y bien. Pedimos dos versiones, normal y vegetariano.

La camarera, toda amor ella, nos explicó cuando nos trajo los platos que habia puesto unas mini arepitas para que hubiera balance en el sabor. Así, nos dijo, se compensaba la acidez mucho mejor si lo acompañas con un poquito de masa de maiz (arepa).

De nada, por el consejo de vida.

Por otra parte nos trajeron unas súper arepas de gambas y aguacate que AY MI MADRE, enserio pasaría la vida comiendo arepas, pero estas especialmente me sentaron genial, ya que de normal las arepas me cuesta digerirlas.

Soy asi de cafre, me encantan, me como dos y las repito 3 meses.

Pero estas eran sorprendentemente ligeras, no sé si es por la procedencia (la ultima vez que pedí arepas eran colombianas) o por la masa (esta era visiblemente mas delgadita).

No sé porque seria pero me sento genial.Además, el contraste entre el pico de sabor del tomate y la gamba con el sabor ‘más plano’ de la masa de arepa hace que sea un bocado increíblemente unificado.

El relleno: gambitas, aguacate y tomate. Osea un triunfo asegurado.

PRINCIPALES

En cuanto a la carne, que sabeis que es siempre un factor clave para mi estas costillas han entrado por la puerta grande en el top 3.

La clasificación quedaria de la siguiente forma:

  1. Costillas bbq-café de ORIS
  2. Costillejas al jägger del Fumiferro
  3. Las costillas cocinadas a baja temperatura del The Cedar.

Realmente la calidad en la carne es casi casi igual, sin embargo las costillas del  al eORIS al estar hechas al horno y con ese recubrimiento de bbq, que gusta pero no empalaga, hace que esten indudablemente en el primer puesto.

Las costillas estaban tan bien hechas que podias sacar el hueso sin mayor esfuerzo, ni siquiera hablo de sacar como tal, sino de deslizar. El puñeterto hueso se deslizaba de entre las costillas. BRUTAL. Literalmente no puedo usar otro adjetivo.

Los entrantes siguieron con un arroz creomoso del Mar, y una especialidad vegetariana para mi amiga que consistía en arroz con una especie de salsa de frijoles negros, que probé brevemente pero que tenía un sabor buenísimo y muy particular.

POSTRES

No podíamos irnos sin una buena ración de algo dulce y por ello pedimos un increíble brownie con una tarta algo menos ‘normalizada’, la lemon pie.

Por último, un detalle que sorprenderá pero que marca el estilo de ORIS, es, que su dueño no contento con abrir un restaurante que seguro que va a dar mucho de que hablar. Empezó a comercializar su propia cerveza.

Una cerveza, como no podía er de otra forma, nada habitual.

Se trata de la INDULTADA, una cerveza artesanal que nace de la fusión de malta de cebada con mosto de vino fresco. Lo que hace que tenga una fermentación y un sabor únicos, sin apartarse de la gama ALE.

Llamada cariñosa Grape Ale, es una cerveza que podemos encontrar en tiendas especializadas de la ciudad.

En resumen, ORIS es un sitio al que hay que ir, ya que toda esta fusión no se refleja en el bolsillo. Al contrario, es un restaurante súper accesible, y en el que seguro que te vas a llevar más de una sorpresa.

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